Un análisis de APBA sobre la doble fila, las ochavas y los semáforos en rojo, y sobre quién controla
Un análisis de APBA sobre la doble fila, las ochavas y los semáforos en rojo, y sobre quién controla.
Un análisis de APBA sobre la doble fila, las ochavas y los semáforos en rojo, y sobre quién controla.
Un análisis sobre la doble fila, las ochavas y los semáforos en rojo, y sobre quién controla. En La Plata, la doble fila, el estacionamiento en ochavas y el cruce de semáforos en rojo forman parte de la rutina diaria.
Para este análisis, a un trazado pensado como modelo de planificación urbana hoy le pesan la falta de control percibida y una convivencia al volante cada vez más tensa. La doble fila, una postal cotidiana En horarios pico, sobre todo cerca de colegios céntricos y zonas bancarias de las avenidas 7, 13, 44 y 51, se repiten las filas de autos con balizas encendidas.
Según el análisis, las luces de emergencia se usan como un permiso para detenerse en cualquier lado. Eso obstruye carriles y obliga a colectivos y particulares a hacer maniobras peligrosas.
La frase “son solo dos minutos” se repite y, plantea el análisis, normaliza el uso del espacio público y del tiempo ajeno. Los vecinos perciben pocos agentes de tránsito en los puntos críticos.
Señalan que el control parece reducirse a operativos esporádicos y a fotomultas en los accesos principales.
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