La presunta estafa del Instituto del Traductorado de La Plata suma denuncias de nuevos afectados

axell axell 15 de junio de 2026 07:00 hs
Compartir: Facebook WhatsApp X


Meses después del cierre, alumnos y egresados de La Plata siguen sin respuestas sobre sus títulos y reclaman una solución a las autoridades bonaerenses.

La situación que atraviesa una gran cantidad de estudiantes tras el cierre del Instituto Superior del Traductorado en La Plata es desesperante. Entre ellos se encuentran algunos que se quedaron sin posibilidad de continuar sus cursadas a poco de terminar y egresados que, pese a haber completado la carrera, aún no logran obtener el título que los habilita a ejercer profesionalmente.

El conflicto comenzó a fines de febrero de 2026, cuando el Instituto ubicado en 6 entre 48 y 49 comunicó por correo electrónico la suspensión del tercer año de la carrera de Traductorado Técnico-Científico en Lengua Inglesa. La decisión afectó especialmente a los estudiantes que estaban a punto de graduarse, muchos de los cuales ya habían abonado matrícula y cuotas correspondientes al ciclo lectivo.

En aquel momento, en el establecimiento educativo explicaron  que la suspensión “temporal” del último año respondía a “circunstancias de carácter económico”, la ausencia de subvención estatal y la baja matrícula. También aseguraron que evaluarían alternativas para resguardar las trayectorias formativas y garantizar la continuidad pedagógica, aclarando que no se trataba de un cierre definitivo. Sin embargo, el paso del tiempo profundizó la incertidumbre, especialmente entre quienes optaron por la educación a distancia y que, meses después del cierre, continúan sin recibir precisiones sobre la continuidad de sus estudios, el reconocimiento de las materias aprobadas o la emisión de sus títulos.

La incertidumbre también alcanzó a quienes recién comenzaban a transitar la carrera. En diálogo con , Verónica informó que cursó y aprobó todas las materias de primer año bajo la modalidad virtual y que contaba además con equivalencias reconocidas por su título previo en el profesorado de Inglés. Sin embargo, el cierre de la oferta académica la dejó sin posibilidades de continuar estudiando.

Según relató, cuando solicitó su certificado analítico le informaron que debía abonar $90.000 para acceder al documento. La estudiante decidió no realizar el pago porque confiaba en que la situación institucional se resolvería y podría retomar la cursada. “Tenía las esperanzas puestas en que todo se solucionaría”, recordó.

Como otros alumnos afectados, Verónica sostiene que las comunicaciones emitidas por el Instituto transmitían la idea de que las dificultades eran temporales y que la actividad académica podría normalizarse en los meses siguientes, pero la situación se volvió todavía más compleja para quienes habían finalizado la carrera.

Sin título y en medio de un clima de incertidumbre

Carolina, una de las estudiantes damnificadas, cursó los 3 años de la carrera a distancia, rindió su último examen el 26 de enero y quedó a la espera de la emisión de su título. No obstante, cuando quiso consultar por el estado del trámite se encontró una respuesta inesperada: “Entré a la página del Gobierno para verificar el estado de mi título y aparecía como rechazado por errores”, relató en diálogo con este medio.

Tras varios meses sin respuestas claras, Carolina comenzó a investigar por su cuenta y asegura que se terminó enterando de la situación institucional a través de una nota de este medio en la que otros estudiantes relataban problemas similares. Desde entonces, forma parte del grupo de estudiantes que reclama una solución y el reconocimiento de la trayectoria académica realizada durante años.

Otro testimonio es el de Mónica Gelman, una exalumna del establecimiento que finalizó el Traductorado Técnico-Científico en Lengua Inglesa en 2025. Ella asegura haber cumplido con todas las exigencias académicas, administrativas y económicas requeridas por la institución. Según detalló, durante la cursada abonó la totalidad de los aranceles correspondientes a materias, webinarios obligatorios, derechos de examen, revisión de tesis y distintos trámites administrativos vinculados a la obtención del diploma. Tiempo después, sin embargo, fue informada de que el Instituto se encontraba bajo sumario y que su título no podría ser emitido debido a problemas administrativos internos del establecimiento. Hoy sostiene que los estudiantes actuaron siempre de buena fe, ya que la carrera era ofrecida públicamente por una institución que contaba con resolución oficial y figuraba, según ellos sabían, dentro de la oferta académica habilitada.

Gelman señaló además que otros egresados del mismo establecimiento lograron obtener sus títulos y hoy ejercen su profesión, mientras que su trámite fue rechazado por el Registro Federal de Egreso (ReFE) en marzo de este año. “Mis compañeros y yo solo reclamamos lo que nos pertenece: el reconocimiento de nuestra trayectoria académica”, afirmó

El reclamo de los estudiantes afectados

Más allá de los cuestionamientos dirigidos a las autoridades del Instituto, varios de los damnificados sostienen que la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) bonaerense, a través de la Dirección de Educación de Gestión Privada (Diegep), también debería dar explicaciones por lo ocurrido.

Según expresaron, los estudiantes cursaron durante años en una carrera que figuraba dentro de la oferta académica de la institución, contaba con resolución oficial y poseía su correspondiente Código Único de Establecimiento (CUE), por lo que aseguran haber actuado siempre de buena fe y sin herramientas para detectar posibles irregularidades administrativas.

Mónica también remarca que las inconsistencias que hoy perjudican a decenas de alumnos no surgieron a partir de una auditoría o investigación del organismo de control, sino que habrían salido a la luz tras denuncias vinculadas a integrantes de la propia entidad propietaria del establecimiento. “La Diegep, por omisión o negligencia, también es responsable porque es el ente encargado de controlar a los institutos privados”, apuntó y sostuvo además que “se tienen que hacer cargo, tiene que dar una solución”. “A la gente que no terminó sus estudios tienen que buscarle un lugar donde continuar y a los que terminamos nos tienen que dar el título. No es justo”, añadió.

En ese sentido, los estudiantes remarcan que nunca fueron informados sobre posibles inconvenientes con la validez de la modalidad bajo la cual cursaban ni sobre situaciones administrativas que pudieran comprometer la emisión de títulos o la continuidad de la carrera. “Los alumnos no contamos con los medios técnicos ni administrativos necesarios para verificar la correcta aplicación de resoluciones educativas. Confiamos en la legalidad y validez de una institución autorizada y supervisada por organismos estatales competentes”, señaló otra de las damnificadas.

Mientras avanzan los reclamos administrativos y judiciales, los afectados insisten en que su principal objetivo es obtener el reconocimiento de la trayectoria académica realizada y una solución que les permita acceder a los títulos o continuar sus estudios.

Los alumnos se reúnen en La Plata para reclamar soluciones

Ante la falta de respuestas oficiales, fueron los propios estudiantes quienes comenzaron a organizarse para recopilar información y localizar a otros posibles afectados.

Carolina contó que tomó conocimiento de la situación del Instituto de manera casual, tras leer una nota publicada A partir de allí logró contactarse con un docente a través de Instagram, quien le facilitó el número de otra estudiante que también estaba atravesando la misma incertidumbre. Ese fue el puntapié inicial para la creación de un grupo de WhatsApp que hoy reúne a unos 20 alumnos y egresados afectados por el cierre del Instituto Superior del Traductorado de La Plata. Con el correr de los meses, el espacio se convirtió en un ámbito para compartir documentación, intercambiar información y reconstruir lo ocurrido.

“Así nos empezamos a enterar de cosas horribles”, resumió la joven sobre las conversaciones que mantuvieron los integrantes del grupo a medida que fueron conociendo nuevos detalles de la situación administrativa del establecimiento. Sin embargo, los estudiantes creen que todavía hay personas que desconocen el alcance del problema. “Estamos tratando de contactar a más personas que estuvieron como nosotros”, agregó.

Mientras continúan reuniendo documentación y sumando testimonios, los integrantes del grupo esperan poder contactar a más exalumnos y egresados que hayan atravesado situaciones similares para impulsar de manera conjunta sus reclamos.

Noticias relacionadas

togel slot